Cuando los inversores compraron las tierras en 1.978, se encontraron un bosque degradado donde las maderas valiosas habían sido taladas para producir carbón y durmientes de ferrocarril. La zona se estaba despoblando y sus habitantes emigrando a las grandes ciudades. No existían fuentes de trabajo ni tenían futuro alguno sus habitantes. Han sido necesarios treinta años para desarrollar esta excepcional finca de treinta mil hectáreas. Se estudiaron, hasta en sus más mínimos detalles, la Orografía, la Pluviometria, las Temperaturas, Los vientos y sus direcciones, Las Horas de Luz y de Sol. Se confeccionó un exhaustivo mapa de suelos para determinar la idoneidad de cada micro-zona para nuestros cultivos. Nos encontramos con suelos Profundos, bien Drenados, abundante Materia Orgánica y Agua para riego en cantidad y calidad. Verdaderamente fue un RETO TENTADOR. En la zona No había experiencia en ningún cultivo ni se conocía agroindustria alguna.